La prueba irrefutable de la existencia divina, es que el cosmos se tiene que haber hecho de alguna manera. Con esto estoy aceptando, que tiene que haber un dios. -La cuestión a tener en cuenta está en lo que cada uno pueda entender por esta palabra-.Y el segundo aspecto a dilucidar lo encontramos en si aceptamos de que ese dios existe y, todo depende de él. O, si dios no existe, y todo depende de nosotros. Vaya duda, si optó por la primera, porque voy hacer nada, si todo ya está decidido. Entre tanto, si escojo la segunda, todo depende…
En esta situación se encuentra gran parte de la sociedad occidental. Se da la paradoja que a más civilización, más angustia sufre el individuo, quien ignora en realidad lo que le está sucediendo dentro de su tediosa y aburrida vida. Ahí en esos momentos en que es presa del desasosiego, es donde renuncia a otra existencia, precisamente porque no se cree capaz de obtenerla y, en lugar de luchar por ella, opta por desistir afirmando -que así se encuentra muy bien-. Sí, exactamente de la misma manera que Esopo nos explicaba en su fábula la Zorra y las Uvas. Y ahora…
El diccionario los expresa: como como tontos y obstinados. Ahí es cuando me viene a la mente las palabras de Cicerón; quien decía: ¡Son los que ven los pecados de los demás, y sin embargo, ignoran los suyos! Yo les pregunto, a esas gentes que usan tanto la palabra necio, ¿quién puede etiquetar a otro de hacer tonterías? Sobre todo cuando esas tonterías son una obstinación. Es entonces cuando para más se merecen esa gente mi admiración. ¿Cuantas veces se tildan las cosas que se hacen de tonterías, simplemente porque no se comprenden? Mucha verdad. Pues por alguna de esas…
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Pero eso no hace nada más que confirmar que también y, a pesar de los pesares para quienes la tienen, la pueden perder. Comparo este deseo, al igual que si fuera esas lamparillas antiguas, que servían para alumbrar en las épocas en que escaseaba la electricidad. En ellas, se iban consumiendo lentamente la mecha. Filamentos, que en este caso, serían las esperanzas; hasta que finalmente llegaba la oscuridad. Claro que esa oscuridad, solo se refiere en el caso de la esperanza, a ella propiamente. Entonces, es donde no cabe nada…
En la medida que voy cumpliendo años me molestan más las agresiones acústicas que por desgracia sufrimos en las grandes ciudades; los sonidos de sirenas, los cláxones de los automóviles, personas que hablan en los transportes públicos como si estuvieran solas en la montaña… Todo ello no hace más que torturarnos. Sin embargo, reflexionando sobre esto he pensado: ¿lo que sería un mundo sin sonido? Es entonces cuando me doy cuenta, que la nueva situación que planteo sería aun más horrible. Me imagino salir a la calle y, experimentar un mundo de silencio, con la ausencia de los sonidos que…