¡YO NO TRABAJO!

Ciertas mañanas cuando me despierto, la lucidez me permite comprender lo pequeños que somos. Y, lo absurdas que son nuestras disputas mundanas que emprendemos por cosas nimias que nos llegan a sustraer los momentos de tranquilidad.

Como quiera que ya tengo unos cuantos años cumplidos, consecuentemente he perdido prácticamente todos mis antecesores. Ahora la vida la contempló como tantos otros de un modo distinto, a lo que eran mis años de aquella lejana juventud. Que distantes me quedan aquellos tiempos, donde todo lo tenía por hacer. Recuerdo la ilusión que acompañaba aquella inocencia, con la que emprendía los nuevos logros. Lo más curioso es que nada me parecía suficiente.

Si, para mí todo estaba por hacer. Y, por ello que poco tiempo me quedaba para dedicarla a otra cosa que no fuera aquel tipo de cruzada que yo mismo había imaginado. En aquella  situación quien no comprendía mi vocación lo apartaba de mi lado.images-19 Ahora desde la distancia me veo como una especie de bestia parda, capaz de defender con uñas y dientes aquello en que creía. Ya que luchaba hasta la saciedad hasta conseguir mis objetivos. (Entiéndase el símil como una metáfora).

Claro que muchas veces me caía, pero inmediatamente me levantaba. Aunque otras, concretamente dos, tuve que tomarme un año sabático. No, no voy a explicar aquí lo que me sucedió. Pero fueron cosas lo suficientemente graves para destruir las ilusiones de una persona. ¡Pero ni así! Yo, como si fuera un boxeador noqueado en el ring, esperaba que sonaran las campanadas y, en el instante que iba a tocar la última, me reincorporaba.

Han ido pasando los años. Y, es en estos momentos de la mañana cuando me doy cuenta que la existencia es un suspiro. Sí, prácticamente ayer era Verano y mañana ya es Navidad. Es ahí cuando tomo consciencia que la vida se me escapa de las manos y, que quizás le debería dedicar más tiempo a esas pequeñas cosas que siempre he querido hacer, pero por un motivo u, otro nunca hice.

Aunque ahora que lo pienso, siempre realice aquello que más me atraía. Ya que mi labor, ha sido mi gran pasión. Por ello, ¡yo nunca he considerado que haya trabajado! Probablemente se podrá pensar que eso es una exageración. Y es eso mismo, lo que me ha ocurrido. Cuando por un momento he pensado que debería hacer aquello que siempre quise hacer. ¡Como si no fuera lo que siempre he hecho! Que curiosas son las cosas que nos plantea la mente.

Ahora me parecería muy interesante saber, ¿que opinión te merece esta cuestión? Crees que el trabajo debe ser considerado una pasión. O más bien piensas que las aficiones tienen que estar lejanas a nuestros quehaceres diarios. Si ofreces tu reflexión será un valor más para enriquecer esta Bitácora.

AB

2 comentarios de “     ¡YO NO TRABAJO!”

  1. La ilusión y la pasión por el trabajo , son muy cercanas , y los que disfrutan con ello, son personas afortunadas ,que estoy convencida que, con mucho esfuerzo…, han sabido compaginar trabajo con aficiones !!! que para mi , pueden ser complementarias o totalmente dispares !!!!! …aprovecho la ocasión para felicitarte por este Blog, Antoni

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