Una poderosa razón para hacerte donante de órganos

Es de suponer que amas a tu organismo. ¿Cierto?… Es lógico, era presumible.

Pues si me lo permites te voy a hacer una sugerencia, que te permitirá mostrarle ese amor que tienes por él

Creo, que lo mejor que puedes hacer, ahora que estas sano, es formalizar una donación de todos tus órganos

Con eso evitarás poner a la familia en la doble tesitura, de tener que decidir la donación cuando se hallan embargados por el dolor

Sí, te estoy hablando, de ofrecer todos tus órganos, para que puedan ser trasplantados a gente que no conoces

De este modo, las distintas partes de ti, continuaran viviendo albergadas en otros cuerpos, , pero de alguna manera, no has habrás permitido que tus amados órganos desaparezcan contigo

Eso, además de demostrarle un inmensurable amor a tu propio organismo, estarás contribuyendo a que otros seres que te son desconocidos, continúen viviendo gracias a tu generosidad

Ahora me dirijo aquel que legítimamente puede tener una cierta aprensión a hacer esa generosa entrega.

Piensa, que la existencia da muchas sorpresas y quizás puedas ser tú el que un día tenga la imperiosa necesidad de recibir ese órgano, por el que hoy sientes escrúpulos de entregarlo

Pensándolo bien: «¿Qué es la humanidad?» Si no una larga cadena que le da continuidad a unos genes que nos pertenecen en comunión hacia un destino universal

Y dentro de esta sucesión nacemos, porque otros han nacido antes que nosotros y en el momento que nuestro cuerpo vuelve a la nada, deja espacio, para que otro cuerpo ocupe el lugar que nuestros anteriores nos legaron

Ciertamente, si estas leyendo esta reflexión es gracias a que hubo un donante, que me devolvió la vida

Él que te está hablando recibió un órgano de alguien que desconozco y que por supuesto, en vida de él tampoco me conocía a mí.

Es a eso exactamente, cuando me refería a que el órgano de él vive dentro de mí. Y mi gratitud se hace inmensa, porqué una parte de él le ha dado la vida a todo mi ser.

Me complacería enormemente, que esta proclama, la pudieran leer una gran multitud de personas, con el solo fin, hacerles reflexionar.

No, no es para mí, es para la gran cantidad de enfermos que están hospitalizados a la espera de que les llegue ese órgano salvador, que les devuelva otra vez la vida    

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