¡Advertencia! El presente artículo contiene una visión menos poética de lo que generalmente se le otorga a este especial sentimiento que es la amistad

Aunque en mi opinión no deja por ello de ser menos real

Desde aquí profundizaremos en la sima de los orígenes de nuestra especie

Analizando la esencia de este ensalzado afecto como el más noble, puro y desinteresado

¿pero realmente es así?

Aceptando el riesgo de que alguien pueda mostrar su desacuerdo, debo decir que tiene claros y oscuros. Es más como voy a evidenciar, sus inicios son absolutamente interesados y manipuladores

Soy consciente de que muchas de las personas que me lean creerán a pies juntillas que existe la verdadera amistad, pues ellas mismas son poseedoras de esa experiencia sobre este particular. Y estoy de acuerdo, puede ser cierto que las referidas personas tengan realmente amigos.

No obstante, a todos ellos…
—y también a los que puedan opinar lo contrario—

Les voy a ofrecer mi reflexión al respecto.

Para que una vez la hayan leído y también meditado, puedan gozar de una visión más amplia de esta cuestión 

Lo primero que he hecho cuando he pensado en profundizar en este concepto tan habitual, pero a la vez tan complejo, ha sido buscar el origen etimológico de la palabra en cuestión. Generalmente, siempre que escribo sobre asuntos en que a buen seguro me voy a mostrar controvertido y, por ello, políticamente incorrecto, compruebo que el origen filológico esté de acuerdo con mi percepción.

Sin embargo, debo reconocer que algunas veces sucede que el diccionario no responde al uso que se hace del vocablo; este podría ser uno de los casos

Amistad, es una palabra cuyo origen en la actualidad no ha podido ser determinado con exactitud, ya que desde el latín se le da valor a dos voces

Unos afirman que la expresión proviene de la terminología amicitas; entre tanto, otros aseveran que es de amicus (en ambos casos sería el equivalente literal de amigo), que con el tiempo evolucionó a amore (cuyo significado es amar).

No obstante, esto no acaba aquí…

Hay especialistas que están convencidos de que el vocablo proviene del griego y está compuesto por a (cuyo significado tendría el valor de sin), y ego (que correspondería a yo); todo ello le daría valor a la expresión sin mi yo. Con esto se hace visible la relación que tiene la amistad con el amor, cuestión que abordaremos más adelante.

Quizás, querido lector, te estarás preguntando

¿Por qué me he alargado tanto en el desarrollo de esta palabra y, no voy directo al grano?

Claro, resultaría más fácil escribir sobre la amistad sin más, exactamente como siempre se ha hablado; y para qué darle más vueltas
¿Verdad?
Pero eso representaría traicionar el espíritu de este artículo, razón que me empuja a darte una cumplida explicación
Cuando me refiero a estas etimologías, estoy hablando del origen de nuestra cultura

Si bien es muy probable que de un modo u otro se pueda encontrar a lo largo y ancho del mundo con expresiones parecidas, y esto tiene una importante razón de ser. Sin embargo, antes de explicar esos significativos motivos que llevaron a los humanos a glosar de esta manera el sentimiento de la amistad, quiero hacer patente mi reserva que como ya he manifestado a lo largo del artículo expondré.

Para ello se hace necesario viajar al principio de nuestros ancestros

Sí, allí donde se inició la especie

Para enriquecer esta información, diré que el análisis del genoma humano según parentesco se ha establecido con el consiguiente orden por parecido aproximado:

El más lejano es el gorila, después sigue el chimpancé, se acerca más el bonobo y, finalmente, nos encontramos con el Neandertal

A partir de este conocimiento, existe una gran confusión acerca de quién pudo ser el primer humanoide que inició la estirpe, aunque se suponia que podría haber sido el Homo habilis; recientes descubrimientos señalan a los denominados Homo rudolfensis, a los que se les calcula una antigüedad de entre dos y medio y un millón y medio de años.

No, no es que vayamos ahora a hacer un estudio de antropología

Pero sí que considero necesario buscar los inicios que nos trasladó finalmente a lo que somos: Homo sapiens

Creo preciso destacar que todos los mamíferos anteriormente nombrados, incluyéndonos a nosotros, son considerados animales de manada. Esto quiere decir que el humano, al ser social, está diseñado para relacionarse con sus iguales

Pero vamos a analizar por qué y las consecuencias que esto causó

Lo primero que se hace evidente es la capacidad que lograron nuestros antecesores para expresar vocalmente sus pensamientos
El inicio de esta habilidad se pierde en el tiempo

Aunque bien se podría suponer que empezaron a intercambiar mensajes antes incluso de la salida de Áfroasia. Si bien, la forma de expresión fuera de una manera un tanto rudimentaria, representó una gesta que se puede considerar como la diáspora más grande de todos los tiempos, ya que pese a ser lenta, inexorablemente se extendió por todo el planeta.

Como ya he apuntado, la cognición representó la eminente necesidad de comunicarse unos con otros, aunque eso sí, por una razón muy concreta

«la de liderar el grupo»

Al contrario de lo que se pueda creer — y aquí viene una de las partes a destacar de este asunto— Quien mandaba no era quien más fuerza física poseía

Sino quien mejor sabía medrar

Con esta acción, se iniciaba lo que en la actualidad podríamos considerar como el nacimiento de la amistad entre los humanos

Ahí es donde se estableció la creación por parte de unos pocos, de un grupo de interés, para ejercer influencia sobre el resto del conjunto.

Ahora bien, ¿vamos a examinar cómo sucedió?

Parece claro que para desarrollar una inducción en la mayoría, se precisa que unos cuantos actúen de un modo conjuntado y con intención

Con esta acción todo transcurrirá de la manera más normal. Y ni tan siquiera se apercibirán de que están siendo manipulados por la mentada minoría.

No obstante, para ello, antes alguien.—con seguridad, el más «inteligente hablando socialmente»— tuvo que transmitir a los elegidos sus propias excelencias para conseguir su liderazgo.

De esta manera, se formó el llamémoslo…

«Coro de amigos dentro de la comunidad»
O, también se podría citar en un lenguaje coloquial
«La creación de la pandilla»

 

¿Y no es eso acaso un reflejo de lo que está sucediendo en la actualidad?

 

Todo ello hizo que desde tiempos inmemoriales, se presentara la amistad como una divinidad alegórica

Se da las circunstancias de que en la Antigua Grecia y la Roma Imperial, fue idealizada por ser una de las expresiones más elevadas de los Homo sapiens. Si bien, en aquellas lejanas épocas también se reconocía que la amistad podía ser pasajera y efímera, cargada de intereses espurios, que podía ser usada como una herramienta de adulación.tribu

Una vez establecidas las bases sobre lo que en un principio se sustentó la amistad

 

Podemos expresarnos hoy formalmente al respecto, que es una relación afectiva entre las personas, siendo a la vez uno de los vínculos interpersonales más comunes en la mayoría de los humanos

El motivo es que somos seres que precisamos el contacto y la relación con los demás.Cuestión que por sí sola ya justificaría aparentemente la necesidad manifiesta de tener amigos

¡Necesitamos contarnos las cosas, contrastarlas, que nos escuchen!

 

¿Qué valor tendrían nuestras gestas si no pudiéramos confesárselas a los amigos?

 

El asunto en sí se evidencia aún más cuando alguien revela con sinceridad que se siente infeliz; analizando el verdadero motivo, le falta el contacto y la relación con otras personas.

Todo esto desenmascararía el pensamiento materialista que llega a usar la falacia de decir que el dinero es determinante para la felicidad

 

¿Cuántas personas con grandes fortunas son infelices y pretenden comprar la compañía con dinero?

 

Después de este manifiesto

 

¿Alguien podría plantearse dónde se hallan las objeciones que planteo?

 

Es cierto que lo contado anteriormente contiene la parte más poética y bella del ser humano, lástima que eso solo sea literatura

 

¿Vamos a ver pues dónde y cómo se fundamenta?

Para ello tenemos que penetrar en la mente humana, sí, esa que a mi consideración pasa inadvertida por la mayoría de personas, ya que les es imposible reconocer muchas veces por qué hacen determinadas cosas.

¿Cómo van a poder conocerse a sí mismos si desconocen quién dirige sus propias identidades?

Para saber por qué ocurre, debemos hacer un viaje al interior del cerebro.

¿Y qué es lo que nos vamos a encontrar ahí?

Pues lo primero que hallaremos es al inconsciente, que no deja de ser nada más que la expresión de nuestros propios instintos.

Nuestra mente funciona de dos maneras

Una, que es la consciente, fue lo que nos hizo seres racionales.

La otra, que pertenece a los instintos, se halla nuestro origen y la determinamos como inconsciente.

Pues bien, aunque supuestamente nos dirigimos racionalmente esto no es así, solo una parte muy pequeña, que apenas llega a un 5 %, no está automatizada dentro nuestro cerebro

La cuestión que planteo representa que todas las acciones que emprendemos contienen una dualidad que se manifiesta por los impulsos a los que nos obliga el inconsciente y, la posterior justificación que de forma racional pretende presentar el consciente.

Esto podría explicar por qué creemos que tenemos amigos sin más, alejados de cualquier interés

No obstante, debemos admitir que el humano ante todo es un ser profundamente egoísta y contradictorio, con esto quiero decir, que detrás de cada acción que emprende se halla un determinado interés, utilización que justifica de múltiples modos.

Para avalar esta afirmación

Solo es preciso observar algunos casos que aparentemente parecen los más desinteresados

Como bien podrían ser los entregados misioneros, gente con una ferviente creencia religiosa que no les permite percibir más mundo que aquel paraíso prometido para cuando abandonen este.

Para ello, hipotecan toda su vida presente

En una perpetua dejación que regalan a las demás gentes desfavorecidas del planeta.

Sin embargo, ellos mismos reconocen que, aunque renuncian a las comodidades mundanas, esperan la compensación en la vida que les espera

Cuestión que, observada desde fuera, evidencia una entrega a cambio de nada

Pero si se hace un esfuerzo de empatía y nos ponemos en su lugar, comprobaremos que es un acto absolutamente interesado y egoísta.

Para comprenderlo, es imprescindible poseer una fe lo suficientemente cegadora capaz de ofuscar la razón

Pues visto desde una perspectiva equivoca: exactamente lo que se contempla no es un acto de renuncia

Claro que el que no piense así será porque no es profundamente creyente y, por eso, le costará reconocerlo.

 

Esa es precisamente una de las manifestaciones más claras que el inconsciente denuncia, pero que el consciente justifica

 

Todo ello puede resultar difícil de aceptar

Por eso, como se recordará al principio de este escrito, ya decía que después de la lectura se debía hacer una profunda reflexión, que de acuerdo con lo expresado nos va a comportar lo siguiente:

Para que exista la amistad, debe haber una cierta dualidad de intereses

 

Examinemos los ejemplos que expongo a continuación

 

Si tuviéramos que presentar la amistad por categorías

 

Podríamos decir que la primera, sin ningún lugar a dudas, es la que se crea entre los niños en la escuela

 

¡Esta amistad por pura es desinteresada!

Aquí se evidencia con más fuerza lo que hace el inconsciente en la persona del niño

Hay que aceptar que a estas tiernas edades la parte cognitiva aún se halla en un estadio de desarrollo y, por eso, claramente dirige la acción la parte instintiva.girls-308359_960_720

A partir de ahí, se abre un gran abanico de posibilidades.

Creo preciso advertir que estoy haeblando siempre en general, salvando más de una posible particularización.

Para que se dé la amistad entre mujeres

Es necesario que coincidan en mundos o en situaciones parecidas, pues de otro modo se hará difícil la connivencia (me parece conveniente que el lector busque los sinónimos de esta palabra, pues ellos lo expresan todo).

Lo mismo ocurre con los hombres

Aunque a estos hay que añadirles otro motivo

Ya que por estar más volcados en el trabajo, es fácil que usen la amistad para prosperar (lo que antes indicaba como medrar).

Así me podría extender en todo tipo de relaciones, que van desde la coincidencia en las aficiones hasta todo un largo etcétera que se me hace muy difícil de enumerar por falta de espacio.

Aun y así, quiero destacar por su novedad a los amigos virtuales

Evidentemente son fruto de la soledad en que se vive en estos tiempos.

En la actualidad existen varias webs donde se alquilan amigos por horas

Con unas tarifas determinadas dependiendo para qué se deseen (debo hacer la pertinente aclaración de que no se trata de ningún lugar de citas o de contactos sexuales).

Todas las amistades mentadas, así como las que no, mantienen un sinónimo común en sus conversaciones

¡Destaca el chisme o la habladuría!

Dado que esto es lo que predomina y ha predominado siempre en las relaciones de los Homo sapiens de todos los tiempos.

Salvando naturalmente la amistad de los niños, sé que puede costar aceptar todo esto, pero no deberíamos olvidar lo que antes he mencionado.

¡Pensamos con el consciente!

Pero, a la hora de actuar…

¡El inconsciente es el que decide!

Eso es precisamente lo que nos hace seres contradictorios

Y eso también es lo que ensalza el sentimiento más grande de todos: el amor.

Si bien, el único amor real que perdura es el filial

Sobre este hay que hacer una pequeña consideración, y es que es solamente instintivo y por ello el consciente se halla ausente.

Para el resto basta con observar el panorama para darse cuenta cómo se desvanecen las pasiones por grandes que estas sean.

Finalizaré con una observación

Todas las situaciones que he planteado se desarrollan de un modo consciente, aunque debo volver a recordar que las dirige el inconsciente.

Esa es la razón por la cual generalmente todas las personas creen a ciencia cierta que aman a sus amigos

Ahora bien…

¿qué te parecería si te dijera que yo no tengo amigos o, al menos, de la manera en que casi todos lo entienden?

Seguro que habrá quien podrá pensar que soy un ser huraño, pues eso resulta incomprensible para una gran mayoría

Aunque a esa mayoría que se vanaglorian de tenerlos, yo les haría una última pregunta

¿Qué rango y utilidad les dan íntimamente a sus amigos?

 

Bueno, si has continuado leyendo hasta aquí, habrás podido comprobar lo controvertido que es este asunto y, por ello, lo difícil que resulta de aceptar

También este escrito me ha hecho pensar lo poco que se explica en la enseñanza sobre lo que es el inconsciente y consciente que solo poseemos los Homo sapiens.

Por lo que ese será el próximo artículo que publicaré a tu consideración

Ahora, solo te ruego una pequeña reflexión para que me puedas ofrecer tu opinión.

Deferencia que, como siempre, te agradeceré, ya que me ayudará a plantearte nuevos asuntos observados desde una perspectiva distinta a las que siempre se presentan.

¡Hasta la próxima semana!

AB

 

 

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